Una experiencia maravillosamente relajante, disfrutando del ambiente de un jardín local, bebiendo té floral y practicando yoga.
Silvia era tranquila y amable. Su experiencia en yoga se hizo evidente mientras me guiaba con suavidad a través de una rutina, alentando mis puntos fuertes y aceptando mis limitaciones.
Hablar con ella en el jardín después de la sesión y tomar té fue una experiencia muy agradable para relajarse.
¡Lo recomiendo a fondo!