Amicar fue un anfitrión fantástico. El lugar era un gran sitio, con una sensación increíble. Todo el conocimiento y la experiencia de Amicar fueron bienvenidos y mostró un interés genuino en aprender sobre mí y también en enseñarme sobre los puros, el ron y Cuba. Muy recomendable para cualquiera que quiera un poco de formación cultural cubana, o simplemente una gran noche con temas interesantes.