Una aventura culinaria inolvidable con el chef Chuy en Criollo, sin duda una de las tres mejores experiencias de viaje de nuestra familia. Esta alegre clase de cocina reunió a amigos de todo Estados Unidos y Europa, incluidos niños, para un día de conexión, aprendizaje y diversión. La pasión del chef Chuy por la cocina oaxaqueña, combinada con su estilo de enseñanza cálido y atractivo, hizo que la experiencia fuera educativa y emocionante. Todo el equipo, incluido el famoso chef Luis, se aseguró de que todos se sintieran incluidos, y los niños aprendieron con orgullo a hacer tortillas de maíz. La comida que preparamos fue excepcional, mejorada por ingredientes de alta calidad, instrucción experta y cócteles festivos. Después, compartimos una comida deliciosa y significativa juntos, ¡lo logramos! La hospitalidad fue inigualable: acogedora, atenta y ejecutada a la perfección. Esta clase es imprescindible para cualquiera que busque un auténtico y reconfortante viaje culinario en Oaxaca. ¡Nos fuimos llenos, agradecidos y emocionados por cocinar!