Somos una familia unida por la pasión y el compromiso. Todo comienza con el abuelo Rinaldo y continúa hoy con su nieto Andrea, cocinero formado y embajador de los sabores locales. Nuestros vinos, premiados por ONAV y revistas especializadas internacionales, cuentan nuestra historia. Para nosotros, lo que llaman «experiencia» es simplemente vida.