Fue el punto culminante de nuestras vacaciones. Stefan fue un anfitrión excelente: encantador, conocedor y proporcionó una maravillosa visión general de la historia de la trufa, el cultivo, la cosecha, la preparación y la categorización a la venta. Muchas gracias: las moscas, las habilidades de excavación de la nariz y la cuchara de Stefan, la excepcional nariz (y el queso de Prune)... y el propio cerdo de trufa (totalmente inútil) Phileeep🐽. Oh, Dios mío, la fragancia de la trufa era maravillosa y el sabor era excepcional. Nunca olvidaremos la experiencia. Gracias 🙏🏽