¡Fue una experiencia divertida y única! Johanna fue una profesora muy buena y tuvo mucha paciencia con nosotros mientras trabajaba con el grupo. El taller en sí tuvo un ritmo muy bien pensado. Nos proporcionó una impresionante variedad de plumas de varios colores y texturas, junto con todas las herramientas que necesitábamos. Con una guía suave, nos ayudó a cada uno de nosotros a diseñar y ensamblar nuestros pasadores de plumas, mientras nos daba consejos útiles y nos animaba en el camino.
Lo que hizo que esta experiencia fuera tan especial no fue solo la elaboración, sino la conexión. Nos fuimos no solo con hermosos broches hechos a mano, sino con recuerdos inolvidables y un aprecio más profundo por este arte parisino.
Muy recomendable para cualquiera que busque una experiencia cultural fuera de lo común en París. Si te gusta la moda, la artesanía o simplemente quieres conocer a un lugareño encantador, ¡no te lo pierdas!