Increíble experiencia de fabricación de calzado tradicional catalán. Annie fue la anfitriona perfecta, inmediatamente nos sentimos bienvenidos y cómodos. Nos explicó la historia de las alpargatas y luego nos enseñó a hacerlas nosotros mismos. Nos dieron suficiente espacio para probarlo nosotros mismos, pero Annie siempre estuvo allí para supervisar cómo lo hacíamos y ayudarnos si era necesario. Estamos muy orgullosos de nuestras nuevas alpargatas, ¡han quedado perfectas! La experiencia en su conjunto es de gran valor: te diviertes mucho, aprendes y, al final, sales del taller con tus zapatos nuevos.
También nos recibieron con cava y aperitivos, ¡lo cual fue un buen detalle!