Una experiencia absolutamente fantástica. Qué suerte haber pasado este momento con Adèle, en un estudio de danza único en el Marais de París.
En primer lugar, Adèle es una anfitriona excepcional, desde los primeros minutos. Por ejemplo, Adèle crea un ambiente íntimo con los participantes, compartiendo su historia personal con cada uno de ellos y respondiendo a todas las preguntas de forma natural y abierta. Gracias a ella, he aprendido mucho sobre la vida de una bailarina excepcional en la Ópera, y sobre las diferentes etapas (extraordinarias en todos los sentidos) que Adele ha vivido para llegar hasta allí.
A continuación, Adèle presenta piezas únicas (puntas, tutú...) y muestra el "backstage" y el día a día de la bailarina, gracias a vídeos muy bien elegidos.
Por último, Adèle nos enseña, de una manera muy amable y cariñosa, algunos pasos de baile... antes de deleitarnos con una demostración del lago de los cisnes.
¡Recomiendo esta experiencia 1000 veces!