El taller de cerámica de Stefanie en Ridgewood es una verdadera joya escondida para cualquiera que desee una escapada práctica y creativa. Justo al lado de la línea M, su estudio está lleno de obras de arte inspiradoras y tiene ese ambiente auténtico y artístico de Queens que no se puede fingir.
La experiencia es muy divertida. Tendrás mucha arcilla, toda la orientación que necesitas y mucho espacio para explorar tus propias ideas. Stefanie no solo es una artista con talento, sino también una profesora generosa y motivadora. Aunque el proyecto de postales es perfecto para los visitantes, los lugareños definitivamente deberían echarle un vistazo, porque está abierta a ayudarte a crear algo más personal e incluso un poco más grande si eres de la zona (¡no se romperá en un avión!)
Tanto si acabas de empezar a trabajar con arcilla como si quieres volver a conectar con tu lado creativo o con tu niño interior, esta experiencia es auténticamente subterránea y única en Nueva York. ¡Muy recomendable tanto para lugareños como para turistas!