La clase de cocina de Alice fue excepcional. Lo que la distingue no es solo su profundo conocimiento y experiencia, evidente en cada paso del proceso, sino también su personalidad cálida y atractiva que inmediatamente te hace sentir cómodo. No se trata solo de una clase de cocina, sino de una inmersión en un enfoque de la comida reflexivo, de temporada y basado en el huerto, que resulta a la vez elevado y accesible.
Utilizando ingredientes que van más allá de lo que encontrarías en un supermercado típico, muchos de ellos frescos del jardín, Alice nos introdujo en un mundo de sabores completamente nuevo. Su enfoque enfatizó la belleza de los productos de temporada y cómo combinar ingredientes de maneras inesperadas y deliciosas. Me fui con una comprensión más sólida de los fundamentos, pero lo más importante, con la confianza para explorar y experimentar en mi propia cocina.
Pasar tiempo aprendiendo de un chef con una reputación tan sólida en Milán fue una oportunidad única y especial. Alice hizo que la comida de alta calidad, a nivel de restaurante, se sintiera accesible en casa.