La experiencia de asistir a un ensayo de la OSESP es extremadamente enriquecedora, especialmente cuando se está acompañado por alguien que no solo conoce el repertorio y la historia de la música, sino que también está muy cerca de los músicos, directores y el propio equipo de la Sala São Paulo. ¡Muy recomendable para los amantes de la música y la arquitectura!