Soy el propietario de La Santeria. Me formé como arquitecta y decoradora de interiores, pero mi pasión por la cocina se convirtió en una verdadera profesión. Mis paseos por las calles de Roma me hicieron enamorarme de Pigneto, una zona vibrante y emblemática que simboliza la multiculturalidad y la creatividad. Aquí conocí a Alessandro, mi pareja, y juntos abrimos La Santeria.