Durante tres años, me formé con Ondekoza, aprendiendo taiko y expresión escénica. En 2001, me uní a la escuela de música folclórica japonesa Kyogoku, donde estudié el shamisen de Tsugaru y desarrollé mi estilo único. En 2002, fundé Dokugaku, un grupo que fusiona varios géneros para ampliar las posibilidades de los instrumentos japoneses.