¡Fue una experiencia genial! La cantidad justa de comida, me fui satisfecho. Los sabores eran frescos y deliciosos, y el chef compartió información e inspiración detrás de los platos. La ubicación es agradable, es un pequeño restaurante dentro de un bar, por lo que puedes quedarte y tomar una copa más tarde si quieres. Fácil de encontrar y llegar, todas las direcciones son claras. Mi conductor de Uber me advirtió que no caminara por la zona de noche (pero no parezco de la zona). Fue agradable tener tiempo para esto en Medellín, ¡volvería a reservar!