Mi esposa y yo nos lo pasamos muy bien aprendiendo a hacer pizza. Lo bueno de esta experiencia es que te cuidan con su servicio de recogida y entrega de la escuela de cocina.
Estaba bien organizado, era interactivo, informativo y, sobre todo, divertido y lleno de risas.
¡La pizza al final (que haces por cierto) fue fenomenal! ¡Gracias por la gran experiencia!