Como empleada de Airbnb tuve la oportunidad de probar la experiencia propuesta por Eric de la panadería Liberté... y pasé un momento absolutamente increíble. Antiguo compañero del deber, panadero desde hace más de 40 años, Eric transmite su saber con amabilidad y mucha pedagogía. Pudimos hacer 4 panes diferentes (baguette, ficelle, nórdico, sin gluten) y nos fuimos con tantos panes... absolutamente deliciosos. Eric le transmite siglos de saber hacer francés con un conocimiento erudito de la mano y el espíritu. Por mucho una de las mejores experiencias probadas. El único problema es que al final de la experiencia, uno tiene ganas de dejarlo todo para luego convertirse en panadero :) Una mención especial a Julien, antiguo policía en reconversión profesional que también aportó su toque luminoso y lleno de esperanza. Eric, Julien, ¡gracias y sobre todo hasta pronto!