Esta experiencia fue muy divertida y única. Una vez que llegamos, hicimos un recorrido y aprendimos sobre el viñedo, tomamos una bebida de bienvenida, tomamos tapas, probamos 2 aceites de oliva caseros diferentes y probamos más de 6 vasos de vino. El anfitrión también nos hizo hacer diferentes experimentos para probar los sentidos mientras degustábamos los vinos. La vista de la puesta de sol era preciosa. ¡También nos encantaron los animales en el viñedo!