Desafortunadamente, la experiencia estuvo mal organizada. Pasamos unos 30 minutos esperando al comienzo de una actividad de 2 horas porque solo había un instructor, que ya estaba trabajando con otro grupo. Seguían diciendo que llegaría un segundo instructor, pero ella no apareció hasta 45 minutos a una hora tarde.
Durante ese tiempo, nos quedamos parados sin una dirección real, y el instructor trató de darnos “trabajo ocupado” solo para llenar el vacío en lugar de abordar la demora. Cuando la segunda instructora finalmente llegó, actuó como si nada hubiera pasado.
La actividad en sí tiene potencial, pero la falta de coordinación y comunicación realmente afectó la experiencia y redujo significativamente el tiempo que pagamos.