Esta experiencia fue una delicia inesperada. Los fundadores de la marca son personas geniales, interesantes y con los pies en la tierra, cosmopolitas y fáciles de contactar. Los calcetines en sí son increíbles, lejos de lo común, cada par se siente como una pieza coleccionable. La variedad es increíble: pares de merino, modelos de snowboard y skate, e innumerables patrones e ilustraciones. Han hecho muchas colaboraciones interesantes, desde Netflix hasta ilustradores de renombre mundial. La tienda es cálida y acogedora. Toda la experiencia se siente acogedora, creativa y edificante, dejándote con la sensación de que has hecho nuevos amigos y encontrado una comunidad especial.