Conocer de cerca el proceso de elaboración de mezcal me ha permitido saber que es más que una bebida, es una tradición llena de aromas y expresiones que pueden identificarse en el paladar, es lo que he aprendido utilizando los sentidos: vista, tacto, olfato y gusto. Por eso quiero compartir esto, acompañado de maridajes que te permitan redescubrir el mezcal poblano.