Lo admito, mi primera experiencia con pulque no fue genial, así que dudé en darle otra oportunidad. Pero wow, ¡me alegro de haberlo hecho! La textura aquí era mucho más suave y fácil de beber, me recordó un poco de kombucha. Incluso tuvieron mezclas de sabores divertidas, ¡y la de menta fue mi favorita! Fernando, nuestro anfitrión, estaba muy bien informado y apasionado por la rica historia del pulque. Esta experiencia es imprescindible.