Durante más de una década, dirigió clases magistrales y talleres inmersivos en toda Europa, guiando a los participantes a reconectarse con su intuición natural a través del tacto, la observación y la presencia.
“A los 22 años, fundé mi primer estudio de escultura, enseñando a miles de personas y haciendo que la escultura fuera profundamente personal y accesible para los principiantes.
Hoy, sigo organizando eventos de escultura en Viena, Lisboa y Berlín”.