Una experiencia diferente: llegar a conocer el proceso invisible o tras bambalinas que sucede en la elaboración del chocolate es maravilloso.
Formar parte activa de ese proceso, aunque sea a muy pequeña escala, con la elaboración de un chocolate artesanal desde el tostado de los semilla de cacao hasta convertirlo en una tablita de chocolate es insuperable. Laura llevó toda la explicación de forma clara, dinámica y paciente, pues fuimos un pequeño grupo muy platicador pero ella se mostró flexible con nuestra experiencia sin dejar de guiarlos por los pasos del tratamiento del chocolate.
El lugar está específicamente diseñado para estas actividades, lo que lo hace doblemente especial, y transformativo.
Sencillamente disfruté cada minuto de esta experiencia :)