Al principio, tuvimos algunos problemas para encontrar el recorrido, ya que las instrucciones no eran muy específicas. Sin embargo, el guía turístico fue muy amable y dio una visión única de algunas de las paradas históricas del recorrido. Aunque compartió algo de música tradicional irlandesa, esperábamos poder ver una banda en vivo al final. Habría legitimado la experiencia si hubiera traído una guitarra para acompañarse. El paseo en sí fue muy fácil y el guía estaba bastante bien informado sobre su historia.