Gaby fue una guía INCREÍBLE. Trató a todos como si fueran de su familia e incluyó a todos en la conversación, a pesar de que todos hablábamos diferentes idiomas. Nos permitió relajarnos en varias playas preciosas, parando a recoger el almuerzo (sándwiches) en un bar/cafetería para disfrutar en la playa. El agua era de un azul muy vibrante en todas las playas y nos dieron tiempo para hacer fotos, nadar, relajarnos y disfrutar. ¡Gaby era muy cálida, cariñosa, entusiasta y llena de vida! ¡Volvería a reservar un millón de veces sin pensármelo dos veces! ¡Muchas gracias a todos!