Empezamos en el mercado para aprender sobre algunos sabores locales y diferentes pescados de la región. Muy diferente de lo que los mercados estaban acostumbrados. Luego caminamos hasta el estudio donde los otros invitados nos esperaban, y nos conectamos como grupo, lo que hizo que fuera más divertido aprender. Nuestro anfitrión, el chef Genis, se aseguró de que todos participaran en la preparación de la sangría y la paella, que estaban absolutamente deliciosas. Me encantó cada minuto de esta experiencia y la recomendaría a otros.