A la hora de decidir si quieres ser anfitrión en Airbnb, es importante que conozcas la legislación de tu región o ciudad. Como plataforma y mercado en línea, no ofrecemos asesoramiento legal, pero queremos proporcionarte recursos que puedan ayudarte a comprender mejor las leyes y regulaciones aplicables. Esta lista no es exhaustiva, pero puede ser un buen punto de partida para entender las leyes locales. Si tienes alguna pregunta, visita la página principal sobre los alquileres de corta duración o los sitios web de otros organismos oficiales, o bien consulta a un abogado o asesor fiscal de tu zona.
NOTA: Ten en cuenta que esta información es para los anfitriones del condado de Boulder. Si tu alojamiento se encuentra dentro de los límites de la ciudad, te recomendamos que consultes la página sobre cómo ser un anfitrión responsable en Boulder.
Para gestionar un alquiler vacacional o de corta duración en el condado de Boulder, es necesario contar con una licencia local emitida por el Departamento de Planificación y Permisos Comunitarios del condado. Un alquiler vacacional o de corta duración es un alquiler que se ofrece a un único grupo de huéspedes por una duración inferior a 30 días seguidos. El condado de Boulder no expide licencias para las ciudades y pueblos incorporados (por ejemplo, Boulder, Nederland, Longmont) ubicados en el condado de Boulder.
En febrero de 2024, el condado de Boulder actualizó y aprobó la normativa relativa a los alquileres de corta duración. La actualización incluye una distinción en la concesión de licencias entre los alquileres de corta duración y los alquileres vacacionales, que se definen de la siguiente manera:
Si tienes alguna otra pregunta, puedes visitar la página sobre alquileres de corta duración del condado de Boulder, enviar un correo electrónico a strlicensing@bouldercounty.gov o consultar a un abogado o asesor fiscal de la zona.
También es importante que conozcas y respetes cualquier otro contrato o normativa que te vincule, como los contratos de alquiler, las normas de la comunidad de propietarios o de tu edificio, las normas de la asociación de vecinos o las que establezcan las organizaciones de inquilinos. Lee tu contrato de arrendamiento y consulta con tu arrendador si corresponde.