Descubre algunas de las leyes y los requisitos de registro que podrían aplicarse si ofreces experiencias en Barcelona, Madrid, Sevilla y España en general. En este artículo se incluyen algunas de las normas que podrían afectar a diferentes actividades, así como enlaces a recursos oficiales que pueden resultarte útiles.
Este artículo no es exhaustivo y no constituye asesoramiento jurídico. Si tienes dudas sobre cómo se aplica la normativa local o esta información en tu caso o a tu experiencia, te recomendamos que consultes a la autoridad competente o que busques asesoramiento jurídico.
Nota: No actualizamos esta información en tiempo real, por lo que debes consultar las fuentes oficiales o a un asesor jurídico para confirmar las leyes y normativas más recientes. Airbnb no se hace responsable de la fiabilidad o veracidad de la información que figura en los sitios web enlazados (incluidas las páginas con documentos legislativos o normativos).
La salud y la seguridad de los viajeros son siempre lo más importante. Por ejemplo, te recomendamos que los lleves a restaurantes o proveedores de catering de confianza que mantengan unas condiciones higiénicas adecuadas y utilicen ingredientes frescos, o que les sirvas comida de estos establecimientos. Además, debes indicarles qué ingredientes se utilizan y preguntarles con antelación si tienen alguna alergia o si su religión o filosofía les impide comer determinados alimentos.
La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición establece las normas para servir alimentos. Estas normas, definiciones básicas, objetivos y principios pueden aplicarse tanto a aficionados como a profesionales. Para obtener más información sobre las normas generales de seguridad alimentaria y protección de la salud, las normas de inspección, las normas de detención e incautación de alimentos sospechosos y la clasificación de las infracciones, visita el sitio web de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN).
Las normas pueden aplicarse siempre que los anfitriones lleven a cabo actividades relacionadas con cualquier etapa de la producción, el procesamiento y la distribución de alimentos (por ejemplo, servir comida en una casa en calidad de restaurante o en una vivienda privada como chef profesional). La salud y la seguridad de los viajeros deben ser siempre lo primero al manipular, almacenar, servir o distribuir alimentos o bebidas alcohólicas. La AESAN ofrece información sobre buenas prácticas en materia de salud y seguridad.
Las empresas alimentarias, como los restaurantes, las cafeterías y otros servicios de restauración, y las personas que trabajan para ellas, deben cumplir normas adicionales relacionadas con la seguridad e higiene de los alimentos. Entre otras cosas, deben disponer de una acreditación para poder manipularlos. En el sitio web de la AESAN (que pertenece al Ministerio de Sanidad) encontrarás información detallada sobre la manipulación de alimentos, la formación y la certificación.
Si de vez en cuando invitas a un grupo de amigos o familiares a tu casa y les preparas una comida, y lo que cobras solo cubre tus gastos, es posible que no se te considere empresa ni profesional del sector.
Sin embargo, si lo haces de forma más regular y con ánimo de lucro, podría considerársete una empresa alimentaria. Los profesionales que llevan a cabo actividades en nombre de estas empresas son responsables de cumplir todas las normas, requisitos y registros que se aplican a las personas físicas. También existen requisitos para las empresas que se dedican a actividades relacionadas con la alimentación. Encontrarás información general sobre cómo constituir una empresa en la sección de este artículo relativa a las licencias comerciales. El sitio web de la AESAN contiene más información sobre las normas y los reglamentos que deben cumplir las empresas que se dedican a actividades relacionadas con la alimentación.
Ejemplos de actividades que podrían considerarse una actividad profesional de una empresa alimentaria:
Ejemplos de actividades que probablemente no se considerarían una actividad profesional de una empresa alimentaria:
En principio, el hecho de que tengas previsto servir o proporcionar alcohol no significa necesariamente que vayas a necesitar una licencia. Las licencias para vender alcohol son obligatorias para los establecimientos oficiales que venden al público en general. Sin embargo, si vas a servirlo en un entorno privado, es posible que no la necesites.
Encontrarás más información sobre las experiencias que incluyen bebidas alcohólicas en cada municipio en los siguientes enlaces:
La necesidad de obtener una licencia dependerá de si tu actividad se considera un negocio. En principio, necesitas una licencia comercial si llevas a cabo de manera regular una actividad con fines de lucro organizada.
Encontrarás información sobre cómo obtener una licencia comercial en los siguientes enlaces:
Estos son algunos ejemplos de actividades que podrían considerarse comerciales:
Estos son algunos ejemplos de actividades que podrían no considerarse comerciales:
Los anfitriones que quieran iniciar una actividad comercial tienen a su disposición distintas figuras legales. Por ejemplo, podrías darte de alta como autónomo o constituir una sociedad. Si te decantas por lo segundo, el Gobierno español te pedirá que presentes una escritura de constitución firmada ante notario, que inscribas la entidad en el registro mercantil correspondiente, que solicites un número de identificación fiscal a efectos del IVA a la Agencia Estatal de Administración Tributaria y que te inscribas en las oficinas de la Tesorería General de la Seguridad Social.
Dependiendo de tu situación particular, la figura legal que elijas determinará el tipo de formularios de registro, certificados, normativas fiscales y políticas relativas a la Seguridad Social que se aplicarán en tu caso. El Gobierno español explica los pasos que se deben seguir para cada una de las figuras legales en las páginas de la Agencia Estatal de Administración Tributaria y la Tesorería General de la Seguridad Social. En algunos casos, también puede ser obligatorio que presentes una declaración responsable ante el Ayuntamiento de Madrid, el Ayuntamiento de Sevilla o el Ayuntamiento de Barcelona antes de iniciar tu actividad.
Si no tienes claro cómo se aplican las normativas locales o esta información en tu caso, te recomendamos que consultes a las autoridades competentes de tu zona o que solicites asesoramiento jurídico o fiscal a un profesional local.
En Cataluña y en toda España existe una legislación bastante estricta en materia de protección de los consumidores que regula la relación comercial entre estos últimos y las empresas. La legislación prohíbe cualquier comportamiento que induzca a error a los consumidores. Los anfitriones deben poner a disposición de los viajeros, de una forma transparente y fácil de entender, toda la información que deban conocer para poder tomar decisiones fundamentadas sobre sus servicios (características principales de la actividad, precios, términos y condiciones especiales, etc.). Tanto si operan como una empresa como si no, los anfitriones siempre deben transmitir esta información de una manera clara, transparente y veraz. Además de que la ley los obliga a ello, este tipo de comportamientos se consideran buenas prácticas comerciales y, por lo general, permitirán que los viajeros disfruten mucho más de la experiencia. Las disposiciones de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios pueden consultarse en esta página y en esta otra. La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) también ofrece información útil.
Por lo general, los anfitriones pueden realizar actividades al aire libre, pero hay ciertas excepciones importantes. Es posible que necesites autorizaciones o licencias oficiales para algunas, como la caza, la pesca, el tiro al plato, la navegación a vela u otras prácticas que podrían tener un impacto medioambiental. En el caso de las actividades deportivas al aire libre, los anfitriones deben tener en cuenta que en ocasiones pueden existir normativas sobre la enseñanza de deportes profesionales. Para obtener más información, ponte en contacto con un profesional, un asesor jurídico o las autoridades de tu zona, o consulta los siguientes enlaces:
Las personas que quieran conducir deben cumplir estas normas:
Para obtener más información, consulta a la Dirección General de Tráfico.
Si el transporte lo proporcionas tú como parte de la experiencia o lo hace un tercero autorizado, es posible que no necesites ninguna licencia adicional. Si el transporte se ofrece de forma profesional o habitual (con fines de lucro), es probable que se requiera una licencia adicional de «transporte de pasajeros». Encontrarás los requisitos y más información en estos enlaces:
Si no obtienes las licencias o los registros correspondientes, no podrás llevar a los viajeros a las excursiones en un vehículo. Los anfitriones que no dispongan de las licencias necesarias pueden recibir sanciones administrativas. Además, si se nos informa de que no dispones de las licencias necesarias, nos reservamos el derecho de suspender tu cuenta.
Es importante que sepas a quién se considera guía turístico y qué normas de registro se aplican. Aunque el sector de las visitas guiadas se ha liberalizado recientemente en España (no se requiere ninguna autorización, acreditación o cualificación profesional específica para prestar servicios de guía de turismo), debes tener en cuenta otras normativas sobre las autorizaciones que puedan aplicarse en tu ubicación concreta.
Para obtener más información, ponte en contacto con las autoridades locales o solicita asesoramiento jurídico. También puedes plantearte consultar a una correduría o a un especialista en seguros para averiguar qué coberturas necesitas.
Nota: Airbnb no se hace responsable de la fiabilidad o veracidad de la información que figura en los sitios web externos enlazados (incluidas las páginas con documentos legislativos o normativos).
Nota: Airbnb no tiene ningún control sobre la conducta de los anfitriones y coanfitriones, y renuncia a toda responsabilidad a este respecto. En el caso de que los anfitriones o coanfitriones no cumplan sus obligaciones, quedarán sujetos a la suspensión de su cuenta o a la expulsión de la plataforma de Airbnb.