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    Lecciones de un profesional de habitación privada

    La SuperAnfitriona veterana Marcella ofrece sus consejos favoritos para compartir tu espacio.
    Por Airbnb el 13 de abr de 2021
    Lectura de 8 min
    Actualizado el 13 de abr de 2021

    Destacados

    • Decide si hospedar en habitaciones privadas se adapta a tu personalidad y estilo de vida

    • Asegúrate de que tus huéspedes lean tus Reglas de la casa para que todos estén en el mismo canal

    • Establece límites claros para que los huéspedes sepan qué espacios y artículos son comunes

    • Proyecta formas para que la gente se reúna, como un desayuno en una mesa grande

    • Consulta nuestra guía completa para descubrir cómo llevar tu hospitalidad al siguiente nivel.

    Desde que comenzó a hospedar en Airbnb en 2013, la actriz Marcella Lentz-Pope ha recibido a miles de personas de todas partes del mundo que se han hospedado en las recámaras de su casa en Brooklyn, Nueva York. No importa si eres un anfitrión nuevo que está pensando en compartir un espacio en su alojamiento o si eres un anfitrión experimentado que busca mejorar sus habilidades, seguro que aprenderás una o dos cosas de Marcella.

    Aquí te comparte sus cinco consejos para hospedar en habitaciones privadas:

    “A lo largo de los años he aprendido mucho compartiendo mi casa. Si estás nervioso o no estás seguro de cómo empezar a compartir tu casa, aquí tienes algunos consejos que podrían ayudarte a sentirte más cómodo”.

    La SuperAnfitriona Marcella comparte sus consejos para tener éxito como anfitrión de habitaciones privadas.

    1. Conócete a ti mismo

    “¡Sé honesto contigo mismo! Recibir huéspedes en una habitación privada de tu casa no es para todos. Si eres alguien que valora la privacidad por encima de todo o no te gusta que la gente toque tus cosas, quizá recibir huéspedes en tu casa no sea para ti. Pero si estás un poco más abierto a compartir tu espacio, puede ser increíblemente gratificante.

    Para mí, es agradable encontrar gente al llegar a casa al final del día. Es como volver a casa con una gran familia. Me encanta el hecho de simplemente bajar las escaleras y poder pasar un rato con alguien que viene del otro lado del mundo. Lo disfruto mucho y tal vez tú también lo disfrutes”.

    2. Haz que tus reglas sean imprescindibles

    “Es muy importante que tus huéspedes lean tus Reglas de la casa para asegurarte de que todos estén en el mismo canal. Esto es importante para todos los anfitriones, pero especialmente cuando compartes el espacio. Para asegurarme de que nadie falte a mis reglas, las puse en tres lugares:

        • Directamente en la descripción de mi anuncio
        • En las Reglas de la casa
        • En una carpeta del área común en caso de que los huéspedes quieran familiarizarse con las reglas de nuevo

        Cuando un huésped potencial me escribe o utiliza la Reservación inmediata, les pregunto: “¿Leíste las Reglas de la casa? ¿Tienes alguna pregunta sobre ellas?” Esto ayuda a garantizar que todos sepan exactamente qué esperar antes de su llegada”.

        El sentido común no siempre es común
        “La gente llega a tu alojamiento procedente de diferentes orígenes, educación y reglas culturales. Piensa en qué hace que tu alojamiento sea diferente de los demás.

        • ¿Tienes un horario de silencio?
        • ¿Prefieres que los huéspedes se quiten los zapatos al entrar?
        • ¿Permites que los huéspedes de Airbnb traigan huéspedes adicionales?

        Todos tenemos límites y es importante que sean explícitos”.

        Las reglas evolucionan
        “Vas a cometer errores y vas a aprender de ellos. Recuerdo la vez que un huésped trajo a un extraño sin avisarme. Pensé que era una regla obvia para un alojamiento compartido. Después de esa experiencia, aprendí que necesitaba mencionarlo en mis reglas. La experiencia es honestamente la mejor maestra que puedes tener como anfitrión”.

        3. Tómate un momento para un encuentro cara a cara

        “Para mí es importante conocer a mis huéspedes en persona. Quiero estar presente para darles la bienvenida, recibirlos en el espacio, darles un recorrido y recordarles cualquier regla básica. Es una oportunidad para ver cómo reaccionan al espacio, hacerles alguna pregunta y conocer un poco más de la persona con la que compartiré mi espacio. Nos da mayor tranquilidad tanto a ellos como a mí. A los huéspedes les encanta ese detalle extra y con frecuencia lo mencionan en sus evaluaciones”.

        Saluda a los huéspedes
        “Cuando un huésped reserva, les pregunto cuándo llega su avión, autobús o tren y tomo en cuenta el tiempo de viaje para planear mi día y estar ahí para recibirlos. Para quienes recién comienzan a ser como anfitriones, esta puede ser una muy buena manera de quitarse cualquier incertidumbre. Probablemente te descubras pensando “Me caen bien estas personas. ¡Qué increíble!” Si, por alguna razón no puedo estar ahí personalmente, le pido a un amigo de confianza que les muestre todo y, más tarde, paso a saludarlos”.

        Qué hacer cuando no puedes estar ahí
        “Esta es mi forma de hacer las cosas, y creo que es un gran enfoque, especialmente cuando tú y tus huéspedes comparten el mismo espacio. Pero sé que no todos los anfitriones pueden recibir a sus huéspedes en persona. Muchas personas ofrecen a sus huéspedes el acceso por cuenta propia a través de cajas de seguridad. Eso también puede funcionar muy bien. Tienes que descubrir qué te funciona mejor”.

        4. Establece límites claros

        “Cuando abres tu alojamiento a nuevas personas, es importante tener muy claro qué espacios y artículos son comunes y qué mantienes privado. Es un gesto agradable hacer un espacio para tus huéspedes: desocupa un cajón del tocador para que guarden sus pertenencias, bríndales un espacio para su comida en el refrigerador y coloca algunos ganchos para su ropa en el clóset”.

        Creación de áreas designadas
        “Puedes mostrarle a las personas en el momento que llegan qué cosas pueden y no pueden usar y qué espacios son privados. Algunos anfitriones también utilizan pequeños letreros que indican cuando un espacio o artículo es personal y no se debe compartir, si eso no afecta su diseño”.

        Guarda los objetos de valor
        “Si tienes objetos de valor o documentos importantes que quieras resguardar, te recomiendo que busques una caja fuerte o de seguridad. O una habitación de uso exclusivo, si la tienes, y ciérrala con llave. También ofrezco lockers para que los huéspedes guarden sus objetos de valor, si es que quieren traer su propio candado. Eso es lo que pasa en los alojamientos compartidos: si confías en ellos, ellos también confían en ti”.

        Me encanta el hecho de simplemente bajar las escaleras y poder pasar un rato con alguien que viene del otro lado del mundo.
        Marcella,
        Brooklyn

        5. Haz comunidad

        “Diseña tus espacios comunes para que sean atractivos y cómodos. La idea es crear un ambiente acogedor. Agrega algún toque personal y detalles que animen a la gente a reunirse, pasar un rato juntos y sentirse como en casa. Por supuesto, si prefieren estar a solas, también está bien.

        Estas son algunas maneras de crear espacios comunes cálidos:

          • Consigue un sofá cómodo donde la gente pueda relajarse y descansar.
          • Ten un comedor grande que invite a la gente a sentarse y compartir comidas juntos. Uno de los pequeños extras que ofrezco es el desayuno por la mañana. No es nada especial, es solo cereal, pan tostado, café, té, pero es algo para que empiecen su día y una manera para que socialicen y se relacionen, si quieren.
          • Haz una lista de música para poner el ambiente. Cuando pones música en la mañana, la gente sabe que ya no tienen por qué guardar silencio. Lo mismo cuando la apagas por la noche: le avisa a los huéspedes que es hora de dormir y que deben guardar silencio.
          • Agrega adaptadores universales a tus habitaciones y espacios comunes. La gente viene de todas partes del mundo y a veces se les olvida traer un adaptador para la corriente eléctrica. Una forma sencilla de incluir la tecnología es contar con adaptadores para la corriente eléctrica. También tengo un conector múltiple en cada habitación para que los huéspedes no se limiten a dos tomacorrientes.

            Recuerda que cualquier persona que tenga una habitación extra puede ser anfitrión. No necesitas nada sofisticado; sólo una mente abierta: son los pequeños detalles los que se suman a una experiencia especial”.

            Destacados

            • Decide si hospedar en habitaciones privadas se adapta a tu personalidad y estilo de vida

            • Asegúrate de que tus huéspedes lean tus Reglas de la casa para que todos estén en el mismo canal

            • Establece límites claros para que los huéspedes sepan qué espacios y artículos son comunes

            • Proyecta formas para que la gente se reúna, como un desayuno en una mesa grande

            • Consulta nuestra guía completa para descubrir cómo llevar tu hospitalidad al siguiente nivel.
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