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    Un año del programa Alojamientos para personal de emergencia COVID-19

    Sabemos que sentirse como en casa cuando estás lejos no tiene precio. Conoce a algunos de los anfitriones que lo han hecho posible ofreciendo sus espacios al personal de emergencia COVID-19.
    Por Airbnb el 23 de mar de 2021
    Lectura de 4 min
    Actualizado el 7 de abr de 2021

    Destacados

    • Hace un año, Airbnb lanzaba los Alojamientos para personal de emergencia COVID-19.

    • Los anfitriones de todo el mundo abrieron sus puertas para ofrecer alojamiento al personal de emergencia COVID-19.

    Hace un año, Airbnb lanzaba los Alojamientos para personal de emergencia COVID-19. Conoce a algunos de los anfitriones que colaboraron cuando estalló el brote.

    Justin y Erika

    “Me complace haber podido colaborar e intentar mejorar la situación”, dice Justin, anfitrión de Alojamientos para personal de emergencia COVID-19 en Portland. “Fue un momento muy difícil. Queríamos ayudar, pero no sabíamos cómo”.

    En las primeras semanas de marzo de 2020, Justin y Erika se dieron cuenta de que la necesidad de aislarse sería de vital importancia para la comunidad. Un día que salió a correr con su hermano respetando la distancia de seguridad, Justin le ofreció una casa que tenían disponible para que se quedaran él o sus compañeros bomberos y, así, evitar que sus familias estuvieran expuestas al virus. Pero, a medida que conversaban mientras corrían, ambos se dieron cuenta de que, quizá, otras personas necesitaban ese alojamiento más que sus familias.

    “Sabíamos que estos profesionales esenciales están expuestos en su trabajo y que se pueden llevar el virus a casa”, explica Erika, coanfitriona y esposa de Justin. “Así que empezamos a pensar cómo podíamos ayudar a que se aislaran, dadas las circunstancias. ¿Cómo podíamos colaborar a gran escala?”

    Justin y Erika ofrecieron alojamiento gratuito a cinco miembros del personal de emergencia por un total de 59 noches. Estuvieron a disposición de los huéspedes para resolver sus dudas, les llenaron el refri con cervezas locales del noroeste del Pacífico y les dieron el espacio que necesitaban para descansar.

    La primera persona que se alojó con ellos dentro del programa llegó el Día de la Madre. Juanita trabajaba en un quirófano y había dormido en su camioneta durante 11 semanas para proteger a sus dos hijos pequeños y a su hermana que tenía 8 meses de embarazo.

    “Lo que queríamos conseguir realmente es que nuestros huéspedes estuvieran a gusto y se sintieran como en casa. Como si nuestro alojamiento fuera una especie de refugio o paréntesis de las duras, estresantes y largas jornadas de lo que imaginábamos que sería su agotador día a día”, cuenta Justin.

    Sal

    “En el Reino Unido se sintió bastante parecido al Armagedón, como si estuviéramos viendo una especie de historia de terror”, dice Sal, anfitriona de alojamientos para personal de emergencia.

    En marzo de 2020, al igual que millones de personas en todo el mundo, Sal sentía el impacto del COVID-19. No estaba segura de cuándo volvería a ver a su familia en el Reino Unido, y una de sus mejores amigas estaba a punto de dar a luz a un bebé que deseaba conocer. Pero incluso cuando comenzaron los encierros, su vida cotidiana en Suiza se sintió arraigada, salpicada de momentos de deleite. Su marido comenzó a trabajar desde casa. Se ejercitaban al aire libre durante las horas que se les permitía salir. Paseó en bicicleta con sus dos niñas por el campo, saboreando una rara abundancia de tiempo en familia.

    “Sentíamos como una especie de culpa de supervivientes”, cuenta Sal. “Cuando hablábamos con nuestros amigos y familiares en Reino Unido, nos dábamos cuenta que nuestra situación no era tan grave y empezamos a preguntarnos cómo podíamos colaborar”.

    Sal y su marido tienen una casa en el Reino Unido donde hospedan huéspedes de Airbnb. Así que cuando esta descubrió la existencia del programa Alojamientos para personal de emergencia COVID-19, vio la forma agradecer su suerte aportando su granito de arena.

    Pudieron marcar una diferencia de inmediato en su propia comunidad. Su primera huésped fue Heidi, una enfermera que vivía cerca de su alojamiento y que hacía turnos nocturnos para atender a pacientes con COVID-19 que estaban en la UCI. Su padre tenía una afección cardíaca, así que ella dormía en el auto para no poner su salud en riesgo. “Fue una verdadera satisfacción aceptar su solicitud y una suerte que viviera tan cerca”.

    Heidi reservó una estancia de un mes y terminó pasando dos meses en la casa de Sal. Los vecinos la ayudaron a abrir la puerta de entrada, que tenía algún problema con la cerradura, y Sal y su esposo estuvieron a su disposición para resolver todas sus dudas. Después de un mes, a Heidi le ampliaron el trabajo en la UCI, de modo que el profesional de emergencias que se iba a quedar en el alojamiento después de ella canceló su estancia voluntariamente y pidió a Sal que siguiera alojando a Heidi, ya que ella tenía un familiar de alto riesgo. “Fue otra muestra del sacrificio constante que hacen los profesionales de emergencias y el personal sanitario,” cuenta Sal.

    Por supuesto, su historia no termina con la estancia de Heidi. Sal proviene de una familia de dentistas y sabía personalmente que también eran trabajadores de primera línea que necesitaban apoyo. Cuando Heidi se fue, se alojó un dentista que realizaba intervenciones dentales de emergencia para reducir la presión en los hospitales saturados por todos los enfermos de COVID-19 que entraban. Las diez noches que se quedó en el alojamiento le permitieron reducir el largo trayecto que tenía que recorrer de su casa al hospital y evitar exponer a su padre, población de riesgo por su edad, al coronavirus.

    “Sentimos que debíamos hacer algo por ellos porque nos estaban prestando un gran servicio a nosotros, a nuestras familias y a otras personas a las que conocemos y queremos”. “Me alegro de haber colaborado desde el principio”.

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    • Hace un año, Airbnb lanzaba los Alojamientos para personal de emergencia COVID-19.

    • Los anfitriones de todo el mundo abrieron sus puertas para ofrecer alojamiento al personal de emergencia COVID-19.

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    23 de mar de 2021
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