Navega hacia adelante para acceder a los resultados sugeridos

    ¿Qué tienen de “súper” los SuperAnfitriones?

    Cinco SuperAnfitriones revelan cómo llevan la hospitalidad a otro nivel.
    Por Airbnb el 20 de jun de 2019
    Lectura de 7 min
    Actualizado el 5 de mar de 2020

    Para celebrar el quinto aniversario del programa de SuperAnfitriones, queremos destacar a algunos de los increíbles anfitriones que han sido SuperAnfitriones desde el principio.

    Este mes se cumple el quinto aniversario del programa de SuperAnfitriones de Airbnb y queremos celebrar este importante acontecimiento dando a conocer a varios de los anfitriones extraordinarios que han alcanzado la categoría de SuperAnfitrión una y otra vez. Aunque parezca increíble, más de 3000 anfitriones han conseguido la categoría de SuperAnfitrión durante los 20 trimestres consecutivos desde que inició el programa en 2014. Queríamos saber qué se necesita para ser SuperAnfitrión durante cinco años consecutivos. Presentamos una selección de las historias y enfoques únicos para llevar la hospitalidad a otro nivel, de nuestros fascinantes SuperAnfitriones veteranos de cinco años.

    Larrelle de Woolamia, Australia
    A pesar de ser introvertidos, Larrelle y su esposo decidieron dar un salto al alojamiento Airbnb compartiendo la espaciosa casa de huéspedes en su rancho de 20 acres justo a las afueras de la popular ciudad costera de Huskisson, Australia. “Creo que se nos dio muy natural, lo cual fue una sorpresa porque soy una persona reservada que prefiere la compañía de los animales. Resulta que me encanta conocer gente, escuchar sus aventuras y compartir lo que tenemos aquí”, dice Larelle. “Me encanta ver la alegría en la cara de la gente cuando interactúan con mi familia y mis animales”.

    Los huéspedes comparten la propiedad con tres caballos y una turba de canguros salvajes. “Es muy gratificante. Sobre todo ver cómo reaccionan los niños que no tienen perros en casa, ¡y mucho menos caballos y canguros!”, dice. Larrelle considera que ha mantenido su categoría de SuperAnfitrión estos cinco años porque ofrece a sus huéspedes un espacio cuidadosamente decorado y alejado del ajetreo de las atracciones turísticas de su zona. También ofrece oportunidades únicas para relajarse, conectar con la naturaleza y participar de la vida en la granja tanto como uno quiera. “Tenemos muchos huéspedes que salen conmigo a alimentar a los animales o a cepillar a los caballos”, cuenta. “Y los huéspedes despiertan con los canguros pegando brincos al otro lado de su ventana. Eso no es algo que consigues en cualquier lugar”.

    Vicky de Penzance, Reino Unido.
    En 2006, Vicky y su compañero Joe se mudaron de Londres a Penzance, en la escarpada costa de Cornualles de Gran Bretaña, para cumplir su sueño de comenzar un estudio de grabación y una disquera independiente cerca del mar. La pareja compró una impresionante casa victoriana de piedra y la decoró con muebles antiguos, instrumentos y todo tipo de objetos para expresar su estilo y creatividad únicos. Una vez que se dieron cuenta de lo mucho que disfrutaban abrir las puertas de su casa a los músicos con los que trabajaban, decidieron seguir haciéndolo como anfitriones en Airbnb.

    Vicky cree que ha alcanzado la categoría de SuperAnfitrión 20 veces seguidas gracias al cariño que pone en mostrar a los huéspedes la belleza del lugar que considera su hogar. Cuando se han interesado, algunos huéspedes han tenido la experiencia única de explorar el estudio de grabación y conocer a los artistas que se encuentren trabajando en ese momento (algunos de ellos hacen giras internacionales y se han vuelto bastante conocidos). Pero sobre todo, disfruta de brindar hospitalidad y conectar a nivel personal con sus huéspedes. “Preparo un rico desayuno saludable y platico con ellos sobre sus vidas y, si quieren, les doy recomendaciones”, dice. “A veces hay una conexión natural. O sea, se nos van dos horas en el desayuno, y hasta después los huéspedes se acuerdan de vinieron para explorar Cornualles”.

    Daisuke e Hila de Fujieda, Japón
    Daisuke e Hila soñaban con tener una casa histórica en uno de los impresionantes pueblos rurales cerca de Fujieda, Japón, donde podrían hospedar viajeros y presentarles la cultura de la región. Sin embargo, la tradición es que las casas se hereden de generación en generación, de modo que sabían que comprar una sería complicado. Cuando finalmente encontraron la casa tradicional de 96 años donde ahora reciben a huéspedes de todo el mundo, estaba en muy mal estado. La renovaron con sumo cuidado y la transformaron en un punto de partida para explorar el campo y mostrar a los huéspedes aspectos de Japón que jamás hubieran podido experimentar sin un guía local.

    Desde el inicio del programa de SuperAnfitriones, la pareja se ha ganado su lugar entre los favoritos de los huéspedes por su hospitalidad única y personal. “Una semana antes de que lleguen los huéspedes, nos comunicamos con ellos para tener una idea de lo que quieren hacer”, dice Daisuke. “Y luego los recogemos en la estación de tren más cercana y les mostramos algunas cosas de camino a casa: los campos de arroz, el bosque de bambú, los campos de té verde, el pueblo... es una buena oportunidad para estrechar los primeros lazos”.

    “Luego nos detenemos en una tienda de comestibles y les ayudamos a comprar comida porque, por supuesto, todo está en japonés”, añade Hila. “Y a la mayoría de los huéspedes les gusta que les preparemos la cena”.

    Además de hospedar, Daisuke e Hila cultivan bambú, que es los artesanos locales usan para crear productos tradicionales como cestas tejidas, cubiertas para lámparas y bolsas. Los huéspedes pueden experimentar la cosecha de bambú o unirse a un taller de tejido de bambú con Daisuke. Además de ser una oportunidad para compartir la cultura que aman, también es una increíble oportunidad para que los habitantes del pueblo vivan la experiencia de conocer a personas de todo el mundo.

    “Hay personas con las que realmente te conectas. Un huésped me compartió té que trajo consigo desde casa y me dijo ‘Este es nuestro alojamiento número 32 en Airbnb y jamás había vivido una hospitalidad tan maravillosa’”, cuenta Hila. “Y me eché a llorar. Me dio mucha pena, pero estaba muy feliz”.

    Younghee de Gwangju-si, Corea del Sur
    Cuando la artista visual Younghee y su esposo Dongwook regresaron a Corea del Sur después de criar a sus hijos en los Estados Unidos y Japón, decidieron construir una casa moderna única que expresaba su visión artística: The Lemon House, que cuenta con una galería de arte, amplias vistas del campo de Gwangju-si y una distintiva ventana en forma de limón en la suite del piso superior. “Los limones son un motivo que utilizo recurrentemente en mi arte”, dice Younghee. “Es alegre, y a mis nietos se han divertido mucho jugando aquí”.

    Younghee y Dongwook reconocen que su experiencia en el extranjero les dio el valor para probar Airbnb como anfitriones. Y han tenido un gran éxito como SuperAnfitriones durante 20 trimestres consecutivos. “Mi esposo y yo teníamos una vida sencilla”, dice Younghee. “Se nos ocurrió que sería emocionante conocer gente de diferentes profesiones e incluso de diferentes generaciones. Pensé que sería una oportunidad maravillosa para compartir mis experiencias de vida y animar a otros a que también persigan sus sueños”.

    La rutina de hospedaje de Younghee consiste en decorar la casa con flores silvestres frescas, preparar un delicioso desayuno cada mañana y ayudar a sus huéspedes a experimentar la cultura local y el entorno de la forma en que más lo disfruten. Varios de sus huéspedes mencionan en las evaluaciones que ella y su esposo los llevaron de compras, les mostraron algún museo o hasta los acompañaron en una caminata. “Para mí, no solo se trata de ofrecer un alojamiento”, dice Younghee. “Es un intercambio cultural. Para nosotros, hospedar es un servicio a los demás, que también nos sana emocionalmente a cambio”.

    Nalin de Nueva Delhi, India
    Después de recorrer 45 países por su trabajo como desarrollador de software, Nalin se cansó de los hoteles corporativos genéricos y empezó a quedarse en Airbnb buscando una experiencia más acogedora. Conoció a tantas personas interesantes en el camino, que decidió devolver el favor y hospedar viajeros en su natal Nueva Delhi. “A medida que comencé a hospedar, me fui apasionando más y más”, dice. “En el fondo, soy un trotamundos. Además, como hospedo y viajo, ahora tengo conocidos en casi todas las principales ciudades del mundo”.

    Nalin ha alcanzado la categoría de SuperAnfitrión durante 20 trimestres consecutivos. Un logro que, según cuenta, se debe a su deseo de conectar con los huéspedes y brindarles la mejor hospitalidad posible. “Quiero que los huéspedes sientan que este es su hogar, incluso si solo se quedan cinco días”, explica. “No eres un extraño cualquiera que reservó un alojamiento; esta es tu casa”.

    Nalin pasó de hospedar en una primera vivienda a administrar ocho departamentos, en los que ofrece a cada huésped servicios como flores frescas y un Amazon Echo, así como tantos consejos e interacción como el huésped prefiera. “Siempre me gusta encontrarme con los huéspedes durante su estancia y ayudarles a moverse por la ciudad según lo que les guste”, dice. “Les digo: ‘Si estás en la ciudad y necesitas una recomendación para comer o incluso a alguien con quien compartir la comida, llámame’. Es importante que los huéspedes se sientan parte de mi familia”.

    Es posible que la información contenida en este artículo haya cambiado desde su publicación.

    Airbnb
    20 de jun de 2019
    ¿Te ha resultado útil?