Tanto los viajeros como los anfitriones pueden rechazar una solicitud de modificación de una reserva de alojamiento que ya esté confirmada.
Si decides rechazarla, la reserva seguirá siendo válida y no se aplicarán los cambios propuestos. Rechazar una solicitud no tiene consecuencias. Sin embargo, los anfitriones deben tener en cuenta algunas cuestiones al responder a la solicitud de modificación de un viajero.