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    Dos Superanfitriones encuentran la clave del éxito al compartir sus casas rodantes Airstream

    Estos anfitriones de Colorado y Columbia Británica hacen realidad sus grandes ideas en espacios pequeños.
    Por Airbnb el 25 de feb de 2021
    Lectura de 5 min
    Actualizado el 28 de abr de 2021

    Destacados

    • Dos mujeres de dos países distintos mantienen a sus familias con los ingresos que reciben como anfitrionas de cámpers vintage.

    • Una pasión por los espacios únicos las inspiró a hospedar en sus cámpers.

    • Aunque sus alojamientos son muy diferentes, ambos han tenido un éxito similar en Airbnb.

    A lo largo de los años, los anfitriones en Airbnb de todo el mundo han dado rienda suelta a su creatividad y han encontrado formas muy originales de compartir sus cámpers o casas rodantes con los viajeros mientras aprovechan todas las ventajas que ofrece hospedar.

    Katie y Zoë son un buen ejemplo. Estas dos SuperAnfitrionas viven en diferentes países, no se conocen y sus cámpers son como la noche y el día. Aun así, su experiencia como anfitrionas es increíblemente similar.

    Las dos son madres jóvenes y vivían en una cámper vintage Airstream de casi 10 metros de largo antes de mudarse a un lugar más grande cuando sus familias crecieron. Y ambas decidieron ofrecer estancias en sus cámpers para darles un nuevo uso y emprender una nueva trayectoria profesional.

    La historia de Katie

    De alguna manera, para la SuperAnfitriona Katie y su esposo, Ryan, tener una cámper Airstream parecía cosa del destino.

    Dos años después de recorrer el mundo juntos, Katie, marinera profesional, y Ryan, experto en terapia mental a través de la naturaleza, compraron una Airstream de 1987 a la que llamaron Alice en honor a su anterior dueña. Recorrieron Estados Unidos en la cámper y tuvieron a su primer hijo mientras aún vivían en ella. Después, compraron una cabaña en una propiedad de 14 hectáreas a 2300 metros sobre el nivel del mar cerca de Durango, Colorado.

    Antes de conocer a Ryan, Katie ya había sido anfitriona en Airbnb y le había ido muy bien. Fue por eso que ofrecer estancias en la cámper le parecía lo más lógico del mundo: así podría trabajar desde casa y compartir con los huéspedes el exuberante paisaje de la zona mientras Ryan trabajaba en un tipi cerca de ahí. El estilo de vida con el que siempre habían soñado sería posible gracias a su actividad como anfitriones.

    La historia de Zoë

    Por su parte, Zoë, diseñadora de moda y SuperAnfitriona, llevaba tiempo buscando donde vivir que no fuera muy caro, ya que apenas comenzaba un negocio vendiendo productos sostenibles. Cuando encontró una Airstream de 1985 que se vendía en Salt Spring Island, la isla de Columbia Británica en la que vive, esta amante del minimalismo supo que era la opción perfecta para ella.

    Zoë pasó más de dos años viviendo con sus dos hijos en la casa móvil, una época que disfrutaron muchísimo. Después, se mudaron a una casa con su actual pareja, Dan, un carpintero que tiene tres hijos. Como no quería deshacerse de su Airstream y sabía que algunos amigos suyos estaban contentos hospedando en Airbnb, renovaron la cámper y la anunciaron en la plataforma.

    Al igual que Katie, Zoë había pensado mucho en las posibilidades que le ofrecería el ser anfitriona. Podría quedarse con la cámper, poner en práctica sus dotes de diseñadora para ofrecer un alojamiento tranquilo donde escapar de la rutina y trabajar desde casa mientras criaba a cinco niños. Y todo compartiendo con los huéspedes el idílico paisaje del noroeste del Pacífico en el que vive.

    De una vivir en espacios pequeños a ser anfitrionas de tiempo completo

    Zoë y Dan tardaron un año en remodelar la casa móvil, a la que llamaron August por el mes de agosto que, según ellos, es el mejor para visitar la isla. Instalaron una cocina y un sofá grande, construyeron un baño tipo spa al lado y colocaron una valla para ofrecer privacidad a los huéspedes.

    En el caso de Katie y Ryan, que viven en Colorado, todo fue bastante rápido. Estacionaron a Alice, su Airstream, a unos 60 metros de su cabaña, construyeron una valla para dar privacidad y una pequeña plataforma en la entrada, y prepararon un pozo para hacer fuego con vista a los enebros y pinos piñoneros, desde donde también se pueden contemplar las cimas nevadas en el horizonte.

    En cuanto quedaron listas las cámpers, estas dos jóvenes madres recibieron un montón de solicitudes para reservarlas. La mayoría eran parejas que buscaban una escapada romántica en la naturaleza.

    En la casa móvil de Katie, en Colorado, los huéspedes pueden ver venados, zorros, osos negros y pumas deambulando entre los matorrales. En este alojamiento con una fantástica cama king, los viajeros también tienen la oportunidad de disfrutar las cervezas de temporada elaboradas en las cervecerías locales bajo banderas de plegaria, atrapasueños y un mar de estrellas.

    “Es un lugar increíble para las personas que quieren reconectarse con la naturaleza”, asegura Katie, que en el título de su anuncio ya habla de la vista a la montaña que tiene su alojamiento. “Anunciamos la cámper en Airbnb y fue un éxito inmediato”.

    “Es un lugar increíble para las personas que reconectarse con la naturaleza”.
    Katie, Airbnb Superhost,
    Durango, Colorado

    En Salt Spring Island, los huéspedes de Zoë se enamoran de los madroños con sus formas retorcidas, del orden que reina en el interior de la cámper y de los toques personales, como los calcetines calentitos que la anfitriona deja en el buró junto a la cama. Aquí, los viajeros pueden pasar una mañana relajada deleitándose con el café de la zona, pasear por los senderos panorámicos que recorren la costa y entrever la silueta de los venados que se mueven sigilosamente entre la niebla.

    “Cuando la gente se queda aquí, se da cuenta de que los espacios tan tranquilos y despejados son una auténtica cura para la mente”, dice Zoë, que destaca el “estilo minimalista y bohemio” de la cámper en la descripción de su anuncio. “Me parece un regalo maravilloso que puedo darles a los huéspedes”.

    Una forma de vida flexible y muy gratificante

    Katie recibe huéspedes cuando el clima es bueno, es decir, entre mayo y octubre, y dice que gana aproximadamente 18 000 dólares durante esos seis meses. Este ingreso es imprescindible para ella, que ahora tiene dos gemelos recién nacidos y otro hijo pequeño.

    En Salt Spring Island, adonde se llega en ferry, el invierno puede ser gris y lluvioso. Aun así, Zoë dice que su casa móvil está reservada todo el año y que con ella gana aproximadamente 20 000 dólares anuales. “Para mí lo mejor de recibir huéspedes es poder compartir lo que tengo con ellos”, asegura Zoë. “La gente viene aquí para disfrutar este espacio y probar un estilo de vida sostenible, minimalista y sencillo”.

    “Para mí lo mejor de recibir huéspedes es poder compartir lo que tengo con ellos. La gente viene aquí para disfrutar de este espacio y probar un estilo de vida sostenible, minimalista y sencillo”.
    Zoë, Airbnb Superhost,
    Salt Spring Island, Columbia Británica

    Además, puede hospedar como más le gusta; es decir, desde una cierta distancia, ayudando a los huéspedes con la leña o cuando lo necesiten y, al mismo tiempo, dándoles espacio. “Siempre se crea un vínculo, aunque no pasemos mucho tiempo juntos”, dice.

    A Katie le pasa más o menos lo mismo. Para ella, la cámper no es solo una fuente de ingresos. De hecho, la utiliza para hacer viajes en familia y, mientras, ofrece estancias en su cabaña. Y ahora están construyendo una yurta para poder ofrecer estancias en otro alojamiento único.

    “Para nosotros es muy gratificante que los huéspedes puedan disfrutar de esta zona tan bonita en la que vivimos”, explica Katie. “Que los huéspedes vengan y disfruten del entorno, y ver cómo recargan las pilas aquí me da muchísima satisfacción”.

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    Destacados

    • Dos mujeres de dos países distintos mantienen a sus familias con los ingresos que reciben como anfitrionas de cámpers vintage.

    • Una pasión por los espacios únicos las inspiró a hospedar en sus cámpers.

    • Aunque sus alojamientos son muy diferentes, ambos han tenido un éxito similar en Airbnb.

    Airbnb
    25 de feb de 2021
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